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Postales antiguas de Valencina

Obtenidas de la web Plusesmas.com





Publicado por Andrés Trevilla el lunes, abril 23, 2012 0 comentarios  

Valencina en el libro "Hidalguías de Sevilla"

HIDALGUÍAS DEL REINO DE SEVILLA. Tomo I
Fernando Hidalgo Lerdo de Tejada

Se presentan en esta obra los extractos de las peticiones, los recibimientos, las reales provisiones y cartas ejecutorias de hidalguía conservadas en media docena de archivos municipales de la provincia de Sevilla: Alcalá del Río, Benacazón, Brenes, La Rinconada, Tomares y Valencina de la Concepción. El objeto de estudio son los linajes recibidos en el estado noble en estas poblaciones. Se han hallado más de dos centenares de recibimientos o expedientes que contienen referencias a otros tantos centenares de recibimientos o actos positivos de nobleza anteriores. Se incluyen recibimientos de hidalguía que se ejecutaron e incluso fueron aprobados por los tribunales competentes así como expedientes cuyo final desconocemos pero que aportan información de carácter genealógico y nobiliario. Se trata, en su gran mayoría, de vecinos de la ciudad de Sevilla que poseen bienes en los términos municipales de las poblaciones objeto de estudio.


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Publicado por Andrés Trevilla el miércoles, mayo 04, 2011 0 comentarios  

El Aljarafe y Torrijos



El Aljarafe es de renombre universal y citándolo todos los historiógrafos antiguos y modernos. Paraje deleitoso por su alegría, luz, fertilidad, vistas panorámicas, por los accidentes de la Naturaleza y por su gran riqueza agrícola y pecuaria, denominado en las leyendas orientales Jardín de las Hespérides , Huerta de Hércules por Estrabón, Campum Elysium , y por los geógrafos latinos, Vergentum , tierra tan preciada por todos los pobladores y conquistadores primitivos, como luego lo fue de los árabes, que le congnominaron Al-xaraf o Saharaf, significando terreno feracísimo, y también llamáronle Jebl-Arrahmah, por extraordinaria fertilidad. Los poetas árabes la cantaron por su extraordinaria belleza, entre ellos el escritor Iln-Saffar, que le elogia así: “El Al-xaraf sobrepuja en belleza y fertilidad a todas las tierras del mundo, pues ofrece las delicias del Paraíso; sus productos son incomparables; sus granjas y sus aceites no cuentan con rivales que compitan; posee dilatada población diseminada por su extenso territorio en alquerías, granjas, casas de recreo, palacios, con todo lo conveniente para la vida agradable, cual jardines, baños, bosques, estancias alicatadas con surtidores que refrigeran el ambiente cálido en los días de estío caliginoso.....”

Parte y se extiende a una legua de Sevilla, sirviéndola en todo tiempo con sus ricas producciones, y aún le sobraba para remitir por el Betis a otras regiones lejanas, que su dilatada vega, en territorio de cinco leguas de extensión, daban abasto para ello con el abundante riego de sus obras hidráulicas y de los ríos Guad-al-vacar, río del ganado, y del Guad-al-amiar, río de los príncipes.

El territorio aljarafeño según descripción de la época arábiga, se repartía en cuatro distritos, regidos, desde: HINS-al-farach (San Juan de Aznalfarache), HINS-al-kollar (Aznalcóllar), HINS-al-Kassar (Aznalcázar) y HINS-al-pechin (Sanlúcar), que eran administrados por señores poderosos, con soberanía sobre alcarrias y aldeas pobladas por bereberes, muladíes y mozárabes, que pagaban pingues rentas y comerciaban con los productos de sus tierras que eran conducidos a la sultana Medina Ixbilia y pequeños puertos del Guadalquivir. Y había multitud de Haciendas de labor. Entre estas, Torrijos (Torija Thebereid, hebraico), que debió ser el fundador. Con una fortaleza donde quizás se albergaba el walí de todo el Aljarafe, y recolector de todo sus almorifazgos.

En el repartimiento de Sevilla, luego de reservarse el monarca el diezmo de todo el Aljarafe, antes de la toma de Niebla, Torija correspondió a Don Nuño Gonzalez de Lara, con 410 aranzadas de olivar, que más adelante pasó a ser dote de Doña María Alonso Coronel, que le dió su padre para casar con Guzmán el Bueno.

Es el más rico florón de los campos Béticos, y puede calcularse lo que sería en periodo almohade. Le pertenecen los lugares de Palomares, Mairena, Almensilla, Bormujos, Castilleja del Campo, Tomares, Gines, Villanueva del Ariscal, Hinojos, Escacena, Salteras, Burguillos, Valencina y otros, alquerías en su origen que después se engrosan alrededor de la ermita cristiana, y de ella la parroquia, y de ella el alcaide pedáneo y la aldea, que fueron repartidos según los servicios en la Reconquista o para vivir los vencidos, como Paterna del Campo, que se designa para vivir los judíos.

Fuente: Umbrete.es (texto)

Publicado por Andrés Trevilla el martes, octubre 12, 2010 0 comentarios  

Referencias a la Hacienda de Torrijos en la web del Monasterio de San Isidoro del Campo


La hacienda de Torrijos, ubicada en la población sevillana de Valencina de la Concepción, es una construcción arábiga, que tras la reconquista de Sevilla, a manos de Fernando III el Santo, fue entregada a la Casa de Lara, presidida por Nuño de Lara (1.355).

La relación existente entre esta hacienda, afamada por su Cristo atado a la Columna, que fue descubierto en la misma, en el año 1.672; con el monasterio de san Isidoro del Campo, es que ambos patrimonios pertenecieron al mismo dueño, el afamado caballero castellano Guzmán el Bueno.

Guzmán el Bueno, guerreó contra el rey Alfonso X el sabio, defendiendo los interéses del hermano del rey. Tras finalizar la batalla, con la victoria del rey Alfonso X, Guzmán el Bueno, reconoció a éste como rey, afirmando que él no dispuso batalla con faboritismos entre hermanos, si no por reconocimientos monárquicos. Esta afirmación noble, le valió ganar los favores del nuevo rey, quien viendo que estaba desprovisto de honores y patrimonios en Castilla, tras la derrota, hizo que se casara con una noble doncella sevillana, doña María Alonso Coronel, señora de la Hacienda de Torrijos. Para el casamiento, doña María Alonso Coronel, como dote llevó la mitad de la Hacienda de Torrijos, la cuál contaba con las poblaciones actuales de Guzmán, Bormujos y Tomares.

Como señor de Torrijos, Guzmán el Bueno adquirió la vieja muralla visigótica, de Santiponce, la cuál mandó a que la reconstruyeran. Una vez finalizadas las obras, la hizo ceder a la orden de monjes del Cister, la cuál tenía íntimas relaciones con el rey Alfonso X el sabio, quien le había dado la devolución de sus honores y riquezas.

La relación de la Orden del Cister, con el rey y con don Guzmán el Bueno, radica en los servicios militares prestados por la Orden del Temple, la cuál nació de la orden monástica, antes nombrada, y tomó como reglas, las narradas por el monje cisterciense san Bernardo de Claraval.

Pero una segunda relación, entre el monasterio de san Isidoro del Campo, y la hacienda de Torrijos, no solamante es el señorío de Guzmán el Bueno, y doña María Alonso Coronel, sino el culto al propio Cristo atado a la Columna. Pues en el monasterio se puede observar, que no solamente se repite el culto a esta imagen, si no que también se advierte la prolongación del culto, durante toda la historia.

Para poder observar este último punto, la prolongación histórica del culto al Cristo Atado a la Columna, habría que ver dos afirmaciones. La primera que se cree que esta veneración surgió con el hallazgo del la imagen de la hacienda de Torrijos, 1.672. Pero hay pinturas en el monasterio, que son datadas de antes. Aunque, lo que resulta más sorprendente es la imagen con la que se suele presentar a San Bernardo de Claraval, el monje por excelencia del Cister, y creador de la Regla de la Orden Templaria. Ya que siempre se presenta a este afamado monje con la columna y el látigo de la pasión de Jesús.

Ya que el monasterio fue dado a los monjes del Cister, desde su primera reconstrucción, por Guzmán el Bueno, y esta orden tenía una estrecha relación con esta imagen, debido a San Bernardo de Claraval, se puede pensar que el culto se inició con la entrada de esta orden monástica, y se prolongó hasta nuestros días. De hecho, la leyenda de la Hacienda de Torrijos, nos dice que la imagen fue hallada por un pollo, que picando en la tierra, halló la escultura enterrada.

Las leyendas hay que respetarlas, por la confluencia social, que suelen tener, pero también por lo que nos puede informar, sin palabras, pues para el Cister, y la Orden templaria, el Gallo fue un animal venerado. ¿Sería el culto al gallo lo que generó la leyenda del pollo de Torrijos, para mantener viva la fuente del culto?. Es una pregunta que nunca podremos contestar con datos, salvo con la deducción y la razón, que en estos parámetros, no históricos, parace que la respuesta sería afirmativa, haciendo del culto del Cristo Atado a la columna, un culto templario o cistercense.

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Publicado por Andrés Trevilla el lunes, octubre 12, 2009 0 comentarios  

La muerte del marqués, caso cerrado

Texto enviado por Jorge Arévalo
ABC. 02/02/2004. Javier Ronda

Antonio Manuel López Mancebo, uno de los tres asesinos del Marqués de Valencina, Rafael Solís-Beaumont y Atienza, que fue asfixiado con su propio pañuelo en un piso del barrio de Los Remedios en octubre de 1974 era buscado por la policía vivo o muerto. En la década de los noventa salió en libertad condicional, al cumplir los 70 años. Pero no respetó, ni cumplió «las condiciones» que le impusieron al salir de la prisión y aprovechando el permiso, se dio a la fuga y nunca más se supo de él. Se decretó entonces hace más de una década una orden de busca y captura contra él y ahora ha dado sus frutos tras un minucioso trabajo de búsqueda por diferentes ciudades españolas. El caso judicial, que ha permanecido abierto tres décadas, por fin se podrá cerrar definitivamente.

Al final, el grupo de la Unidad Adscrita de la Policía Judicial de Sevilla del Cuerpo Nacional de Policía culminó su trabajo de investigación y localizó a López Mancebo que ha llegado a utilizar hasta siete identidades diferentes para eludir la acción de la justicia. Las huellas han sido clave. López Mancebo, dibujante de profesión, salió de la cárcel sin haber cumplido los treinta años de condena. Condenado primero junto con su compinche Antonio López a la pena de muerte, el fallecimiento del General Franco les benefició a los dos y le cambiaron a condena por la perpetua.

Prófugo a los 70

La policía ha estado durante mucho tiempo intentando localizar a este «peculiar prófugo de la justicia de 70 años» pero al poco tiempo de salir de la cárcel falleció. Sólo vivió 4 años desde que salió de prisión, hasta los 74 años.

Desde el 27 de diciembre de 1994, sus restos reposan en el cementerio de Alicante donde fue enterrado según la exhaustiva investigación policial que se ha realizado por los agentes de la Unidad Adscrita de la Policía Judicial del Cuerpo Nacional de Policía de Sevilla en coordinación con otros agentes de toda España. Sólo falta un trámite judicial, que se remita a la Audiencia de Sevilla una certificación literal de la muerte de López Mancebo por parte del Registro Civil de Alicante. Será entonces un caso cerrado para siempre después de permanecer casi 30 años abierto. Son varios cientos de folios amarillentos por el paso del tiempo mecanografiados. El Rollo nº 72, Sumario 15/75 será archivado de forma definitiva después de encontrar muerto a López Mancebo.

El legajo judicial va a poder «dormir» en los archivos de la Audiencia de Sevilla donde ha permanecido vivo desde el otoño de 1974.

En aquel mes de octubre, la Cafetería Milord de la Plaza de Cuba fue el lugar elegido por los dos asesinos, López Mancebo y Antonio López para seleccionar a la víctima, secuestrarla en un piso y después poderle robar. Rafael Solís y otros «famosos y pudientes clientes» estaban en el local. El destino no se alió con el Marqués de Valencina. Él no era inicialmente el objetivo de los ladrones. Éstos se dirigieron en primer lugar a otro cliente que declinó la «interesante invitación» que habían preparado como gancho: una fiesta en un piso en la calle Virgen de la Antigua. El Marqués fue al piso donde no encontró diversión sino la muerte. Lo mataron asfixiándolo con su propio pañuelo, se lo introdujeron en la boca. Antes de asesinarlo, obligaron al aristócrata a que firmara y rellenara varios talones bancarios para comprobar su letra y firma. Así estuvo varias horas hasta conseguir su propósito.

Eligieron dos de los cheques con suculentas cantidades para la época: uno de 350.000 pesetas y otro de 300.000 pesetas. López Mancebo, dibujante y un artista con las manos sabía que podría falsificar su firma.

Después lo mataron, envolvieron el cuerpo y lo metieron en el maletero de un Citroen GS. El destino era el vertedero de Alcalá de Guadaira. Pero al final decidieron ir a otro, al de Los Palacios. Antes pararon en el surtidor de la Raza y compraron dos latas de gasolina con las que después le prendieron fuego al cadáver para hacerlo irreconocible. Después no volvieron al piso que habían alquilado para el macabro fin. Dejaron mil pesetas al portero para que limpiara el piso. Se encontraron unas esposas, una pistola de juguete y una mordaza.

Eran delincuentes de altos «vuelos» llegaron a Sevilla en avión desde Madrid, en los setenta, algo inalcanzable para muchos ciudadanos. Mantenían un alto nivel de vida. Coches, viajes, fiestas, buena ropa, hoteles, buscaban relaciones con personas con dinero para robarles. Así actuaban.

El asesinato del Marqués de Valencina conmocionó a Sevilla y al barrio de Los Remedios donde los más antiguos del lugar aún recuerda este horrendo crimen de mediados de los setenta.

Doble juicio

Un tercer acusado que estaba en rebeldía fue juzgado en 1979. Se escapó a Sudamérica y fue juzgado cuatro años después cuando regresó a España por problemas físicos e intentaba operarse en nuestro país. En Sevilla en el juicio el tercer acusado sufría una hemiplegia y tuvo que declarar sentado en el banquillo. Su enfermedad le hacía responder con frases cortas. «-¿Porque habían preparado la fiesta?, preguntó el fiscal. Sin dudar dijo: -Para que va a ser para matarlo». Una de las numerosas personas que estaba entre el público siguiendo el juicio en una abarrotada sala de vistas de la Audiencia en el Prado era el hoy magistrado del Juzgado de Instrucción nº 3 Carlos Lledó. Lledó era alumno de Derecho de primer curso de la Hispalense. «No dudaron en reconocer lo que hicieron», asegura. Este juicio impactó y despertó en el prestigioso magistrado sevillano su vocación por el derecho penal. Acabó años después presentándose a la judicatura sacando su plaza.

Publicado por Andrés Trevilla el jueves, febrero 19, 2009 1 comentarios  

Una relación medieval de Valencina con Alcantarilla (Murcia)

Texto enviado por Jorge Arévalo, basado en la publicación de Juan Torres Fontes "El Señorío de Alcantarilla en el S. XIII" [enlace]

Curiosamente nos enteramos de que el origen del Señorío de Alcantarilla tiene una relación indirecta con Valencina, pues al morir el rey Alfonso X “El Sabio” en 1284 la reina Violante (Yolanda) recobró aquella propiedad murciana. Condicionando su toma de posesión tras la muerte de la reina- quien gozaba del usufructo vitalicio- en 1293 el rey Sancho IV la donó a Ruy Pérez Sanguerrer, alcalde del Castillo de Cañete, como compensación por no haberse posesionado éste de la alquería de Valançina que había recibido en el Repartimiento de Sevilla y que en 1253 Alfonso X había entregado finalmente al Concejo de Sevilla.

Aquella alquería no recibida es nuestra Valencina Atoston, entregada a los nuevos dueños cristianos de Sevilla y “a don Ziza, alfaquim, cien aranzadas de olivar, diez de viñas y diez yugadas para pan, más las casas que estaban en el palomar y el molino de aceite; así como don Yuçef, también alfaquim, con seis aranzadas de viñas, diez yugadas de heredad de pan a año y vez y unas casas; el resto de las viñas pertenecían a los doscientos caballeros «e lo al finca al pueblo»”.

Resulta interesante el dato de la entrega de valiosas propiedades a dos sabios musulmanes, repartiéndose el resto entre soldados y la comunidad, y que por dicha razón el tal don Rodrigo no llegara a formar parte de la historia como señor de Valencina; esas cosas del destino.

1293-XI-Toro.-Sancho IV concede la alquería de Alcantarilla a Ruy Pérez Sanguerrer por compensación de la alquería de Valançina, en el Aljarafe sevillano, que Alfonso X había donado al concejo hispalense; cesión que no tendría efecto en tanto viviera su madre la doña Violante (Archivo ducal de Medinaceli, Caja 24, n." 2).
Sepan quantos esta carta vieren como don Sancho, por la gracia de Dios rey de Castilla, de Toledo, de León, de Gallizia, de Seuilla, de Cordoua, de Murcia, de Jahen, del Algarbe et señor de Molina. Por fazer bien et merçed a Roy Pérez Sanguerrer, nuestro vasallo et por seruicio que fizo al rey don Alfonso nuestro padre et a nos dárnosle el alcaria que dizen el Alcantariella, que es en la huerta de Murcia, que la reyna doña Yolant nuestra madre tiene agora, que la aya el depues de sus dias della por camio de vna alcaria que dizen Valançina que el auie en el Axaraffe de Seuilla, quel tomo el rey don Alfonsso nuestro padre para dar al conceio de Seuilla et ouol dar camio por ella et non ge lo dio, de la qual cosa nos mostró su carta que era assi. Et damosgela que la aya con entradas et con saludas et con todos sus derechos et con todas sus pertenencias quantas ha et deue auer. Et otorgárnosle que la aya libre et quita por iuro de heredat para sienpre iamas el et sus fijos et sus nietos et quantos del vinieren que lo suyo ouieren de heredar para dar et vender et enpeflar et camiar et enagenar et para fazer della et en ella todo lo que quisiere como de lo suyo mismo, en tal manera que la non pueda uender nin dar nin enagenar a eglesia nin a orden nin a omne de religión sin nuestro mandado. Et defendemos que ninguno non sea osado de yr contra esta carta para quebrantarla nin para menguarla en ninguna cosa ca qualquier que lo fiziesse aurie nuestra ira et pecharnos y e en coto mili marauedis de la moneda nueva et a Roy Pérez el sobredicho o a qui su boz touiesse todo el daño doblado.
Et porque eso sea firme et estable mandamos seellar esta carta con nuestro seello de plomo. Fecha en Toro XXV dias de nouiembre era de mili et CCC et XXXI años. Yo maestre Gonzalo Abbat de Aruas la fiz escreuir por mandato del rey, en el año dezeno que el rey sobredicho regno. Marcos Pérez.

Publicado por Andrés Trevilla el viernes, enero 30, 2009 0 comentarios  

Ayer y hoy de la Plaza de Nta Sra de la Estrella



Una estampa clásica de Valencina es la de la Plaza, presidida por la Parroquia de Nuestra Señora de la Estrella. Gracias a la Fototeca de la Universidad [+], podemos ver el aspecto que tenía en torno a los años 20 del pasado siglo (imagen de la izquierda) y compararlo con el estado actual (imagen de la derecha) de una foto subida a Panoramio [+].

La foto antigua la realizó José María González-Nandín y Paúl. Presenta una plaza sin adoquinado, terriza, con árboles de hoja caduca y postes para el tendido eléctrico. El cambio de la Plaza contrasta con el volumen de la Iglesia, casi inalterado a simple vista, salvo pequeños detalles como la cruz que había junto a la entrada principal, el reloj de la torre o la modificación de la altura de la puerta.

El cambio en la Plaza se empezó a gestar desde 1940, cuando la Sección de Vías y Obras de la Diputación de Sevilla encargó a Antonio Arbolí e Hidalgo el Proyecto de pavimentación de las calles General Franco, Víctor Pradera y Plaza de Ntra. Sra. de la Estrella, calles que actualmente se corresponden con las de La Pastora, Libertad. En este plano se puede observar la planta del proyecto original, catalogado por el Instituto de Cartografía de Andalucía con la signatura 1988039619.

Publicado por Andrés Trevilla el martes, diciembre 30, 2008 0 comentarios  

Charla de Evaristo Ortega en el Ateneo


Este jueves 27 de noviembre, el Ateneo de Valencina acogió una charla del Cronista Oficial de la Villa, Evaristo Ortega, quien narró varios acontecimientos sucedidos en el pueblo durante su vida, a la vez que detallaba lugares y personajes de la historia local.

[Charla de Evaristo en el Ateneo] (wav - 80,3mb)

¿Sabías que la torre de la Iglesia se destruyó en la Guerra Civil? ¿O que Torrijos sufrió los daños del terremoto de Lisboa de 1755? ¿O que la familia de los Ortiz creó un mayorazgo en La Alquería que unió Valencina y Gines? Cuestiones como estas fueron tratadas por Evaristo Ortega en una charla que resultó corta para la cantidad de temas que se tocaron y más aún por los que no se comentaron. Se le pidió incluso que asistiera a una nueva cita a finales de enero, para poder continuar con las narraciones.

Desde las calles y caminos de Valencina a los lugares heredados y los desaparecidos. La Quemá, El Tisca, La Perdiz... y otros tantos, fueron caminos antiguos del entorno del pueblo, que entraban en el caserío como calles terrizas, en tiempos donde el pueblo apenas llegaba a la Calle Primero de Mayo y la vida pública se reducía a la Plaza de la Iglesia, antigua propiedad que pertenecía a la Hacienda Tilly.

Había un colegio ubicado en la Calle del Cura, con una planta para los niños y otra para las niñas. La Tahona, por donde estaba antes Correos, era una antigua casa de vecinos. En la Calle de los Moros había antaño un pequeño hospital, en el conocido como Barrio de Los Caracoles. Y más datos históricos que se citaron aún, como los Repartimientos, el Molino de Setenil, el Camino de Palacio a Gines, la antigua cofradía de la Asunción, la aldea en Torrijos, la calzada romana de Carboneros...

No en vano, Evaristo Ortega ha estudiado numerosas fuentes documentales de Valencina, en archivos históricos como el del Arzobispado o el de Protocolo, y ha escrito un libro sobre la Romería de Torrijos. Actualmente, está ultimando la publicación de otro libro sobre la historia de Valencina, que saldrá a la luz en breve, y sin perder el tiempo, se está dedicando a la investigación histórica de las cofradías del pueblo.

Publicado por Andrés Trevilla el viernes, noviembre 28, 2008 0 comentarios  

Valencina en el Diccionario de Madoz, de 1849


En el Diccionario geográfico-estadístico-historico de España y sus posesiones de ultramar, de Pascual Madoz, aparece una referencia a Valencina del Alcor, en el Volumen XV del año 1849, página 454. Se encuentra digitalizado en la página web de la Biblioteca Virtual de Andalucía, dependiente de la Consejería de Cultura. El texto sobre Valencina es el siguiente:

VALENCINA DEL ALCOR : V. con ayun. en la prv., part. jud. (cuartel de la Magdalena), aud. terr., c. g. y dióc. de Sevilla (1 leg.) : SIT. al O. de la cap. en terreno llano, con CLIMA templado y saludable. Tiene 170 CASAS, la consistorial, cárcel ruinosa, pósito con unas 200 fan. de trigo en existencia, otras tantas en débitos; escuela gratuita de niños, en la que fue capilla del hospital: igl. parr. (San Roque), curato de entrada; una ermita de propiedad particular en la hacienda de Torrijos, á dis. de 1/2 cuarto de leg. del pueblo, y cementerio en buen estado. Confina el TÉRM. N. con la V. de Santiponce que dista 1/2 leg.; E. con Castilleja de Guzman 1/4; S. con Ginés 1/2, y O. con Salteras 1/2 leg. El TERRENO es de buena calidad y se compon de olivares, tierra calma, viñas, arboledas y pastos; bañándole un arroyo denominado del Judío, y una fuente mineral sit. en el parage llamado de las Cuarenta. Los CAMINOS son locales y malos, y la CORRESPONDENCIA se recibe de la cap. PROD. : cereales, aceite, vino y alguna fruta. IND.: la agrícola, 3 tahonas, 4 molinos de aceite y un lagar. POBL.: 183 vec.; 767 alm. CAP. PROD. para contr. directas 5.730.233 rs.; prod. 171,907; para indirectas 1.842,000; pord. 55,260; CONTR. 48,719 rs.

Publicado por Andrés Trevilla el martes, noviembre 11, 2008 0 comentarios  

Valencina en el Diccionario-Estadístico de 1828


Jorge Arévalo, de la Asociación Los Dólmenes, envía una referencia a Valencina en los tiempos de Fernando VII. Se trata de la descripción estadística del municipio que realiza Sebastián de Miñano en 1828, reflejada en el Tomo IX del Diccionario gráfico-estadístico de España y Portugal. El texto es el que sigue:

VALENCINA DEL ALCOR, V.S. (Villa Señorial) de España, prov. y arz. (provincia y arzobispado) de Sevilla, partido de Sanlucar la Mayor. A. O., 171 casas, 298 vec. (vecinos), 896 habitantes, 1 parr. (párroco), 1 posito Sit. (situado) a 1 legua de la capital, del otro lado del Guadalquivir, lindando con término de Salteras y Santiponce. Produce granos, legumbres, aceite y pastos. Contr. (contribución) 9,830 rs. (reales) 21 mrs. (maravedíes) Derec enag. (derechos enajenados) 5,686 rs. 6 mrs.

Publicado por Andrés Trevilla el lunes, noviembre 10, 2008 0 comentarios  

Ayer y hoy de la arboleda de Torrijos


Gracias al Vuelo Americano del 56 podemos ver el estado previo del entorno de la Hacienda de Torrijos, un lugar rodeado de frondosa arboleda, más extensa y profusa que las dos hileras de árboles que actualmente sirven de cobijo a las carretas durante la Romería. Concretamente, se pueden apreciar dos amplios espacios al sur de la Hacienda bordeados por árboles en la mayor parte de su contorno.

Incluso desde el acceso a la Hacienda por Valencina se puede observar en la fotografía antigua otra concentración de árboles, donde ahora sólo quedan dos alineaciones de palmeras, a las que se suman algunos ejemplares plantados junto a la rotonda de entrada.

No es lo único que llama la atención de la fotografía aérea. Y es que casi la totalidad de la propiedad de Torrijos era un extenso acebuchal -en palabras de Evaristo Ortega- cuya dificultad de arado propició que con el tiempo se regularizara cambiándolo por olivos organizados en una retícula de calles, o bien que se eliminaran directamente para poder utilizar el terreno para cultivos de secano.

En cualquier caso, la imagen de la Hacienda de Torrijos que podemos disfrutar hoy día dista en gran medida de la que se tenía hace poco más de 50 años, fruto de las profundas reformas agrarias que se acometieron en el campo andaluz a mitad del siglo XX.

Publicado por Andrés Trevilla el domingo, octubre 26, 2008 0 comentarios  

Valençina á Toston


Encontrarnos con Evaristo Ortega y hablar con él es toda una experiencia. No hay una conversación en la que no saque a relucir datos de Valencina para sorpresa de los que le escuchan atentamente. No en vano, es el Cronista Oficial de la Villa.

Uno de los relatos que suele comentar para despertar nuestra curiosidad es el de los nombres que recibió el pueblo de Valencina a lo largo de su historia. De sobra es conocido que antes de Valencina de la Concepción estaba Valencina del Alcor, pero por pocos es sabido que antes del Alcor estuvo también a Tostón. Para respaldarlo, Evaristo cita las fuentes y los documentos en los que ha encontrado el nombre, para los que quieran continuar indagando las referencias a Valencina.

Desgraciadamente, pocos son los documentos que se encuentran actualmente disponibles en internet. Uno de los que sí pueden leerse on-line es el del Estado social y político de los mudéjares de Castilla, de Francisco Fernández y González, de 1866. Se encuentra digitalizado en Google Books. Copio el texto donde se hace referencia a Valencina:

[ Capítulo XVIII. Página 334 ]

Privilegio de Don Alfonso X, en que dió y otorgó al Concejo de la Ciudad de Sevilla muchas alcarias con sus viñas, tierras y términos (21 de junio de 1253).

Conoscida cosa sea á. todos los omes que esta carta vieren, como yo Don Alfonso, por la gracia de Dios, rey de Castiella, de Toledo, de Leon, de Gallizia, de Sevilla, de Córdoba, de Murçia, de Jahen, en uno con la Reyna Doña Violante, mi muger, do é otorgo á todo el concejo de Sevilla todas estas alcaryas: Petronina, Martyn, Paulyn, Alconeyçar, Partyna, Dolcholas, Alcadidi, Lobanina, Valarchyn, Lofet, Porçunes, Sobuerval, Barananis, Caçalla, Tryana, Goles, Dorbançale, Quenituytalme, Veres, Zaudin, é ay dado á Guillem Arremon é á Garci Perez sesenta ó tres arancadas é media de viñas, Palmata, Zahani, Tomat, Ortuxia, Marumatafeit pora los almogavares que la den en cuenta de lo que han de aver, Soldonuela, Febeuni, Onvius, en que son heredados los Almogavares, Tortos, Açuten, Alhauzina, Salteras, é ay Nuño Yanes las casas que tiene con el molino é seis aranzagadas de olivar, Machaniela, Dexma, Valençina á Toston, é ay dado á don Ziza çient arencadas de olivar et diez arançadas de viñas é diez jugadas de heredat de pan, é las casas que tiene con el palomar é con el molino.
Otra de las referencias se encuentran en la Enciclopedia Judía, de Richard Gottheil Meyer Kayserling, en la entrada relativa a Fernando III, obtenida entre otros del libro Historia de los Judios en España. Copio el texto de la enciclopedia on-line:

[ FERDINAND III ]
King of Castile and Leon; son of Alfonso IX., King of Leon, and the pious Berenguela; born 1200; ascended the throne 1217; died 1252. His reign may be regarded as marking a turning-point in the destinies of the Jews. Despite the opposition of the clergy, he retained the Jewish chief tax-farmer, Don Meïr, as wellas all the other Jewish tax-farmers, and sanctioned the "Concordia" which Archbishop Rodrigo of Toledo made with the Jews of his diocese. Ferdinand was the conqueror of Cordova, the old seat of the califs. In recognition of the services rendered by Jews during his expeditions he confirmed their privileges in several cities. Although he was not very favorably inclined toward Jews, they shared in the distribution of land after the capture of Seville. Aznalfarache, Aznalcazar, and Paterna, for a long time called "Aldeas de los Judios," were almost entirely turned over to them. Don Meïr received Valencia del Rio, several thousand feet of olive gardens, and 1,414 acres of land. The tax farmer Maestre Zag; his sons Moses, Zag, and Abraham; his brother Salomon; the king's physician Joseph Abraham ha-Kohen, and his son Joseph; the interpreter, or physician, Samuel of Fez; an interpreter of Talavera; and an unknown rabbi received in Paterna 40,000 feet of olive-and fig-gardens and many farms in Aznalcazar. The kings also granted Jews lands in Leirena, or Valfermoso, Galichena, Valencina-Toston, Treya, and La Algaba. He allowed the Jews of Seville to retain their synagogue, and presented them in addition four small mosques to be transformed into synagogues, while Don Meïr, Maestre Zag, Don Zag, and Don Joseph received various houses.

Publicado por Andrés Trevilla el martes, octubre 21, 2008 0 comentarios  

Fondos digitalizados de la Universidad de Sevilla

La Universidad de Sevilla ofrece en internet buena parte de la extensa colección de Fondos Digitalizados que obran en su poder. Concretamente, resulta de especial interés los archivos recogidos en su Fototeca, entre los que se pueden encontrar algunas imágenes antiguas sobre nuestro pueblo realizadas por el fotógrafo José María González-Nandín y Paúl, a parte de otras reproducciones, como las de los planos de los dólmenes, de Guichot. Aporto algunas imágenes de muestra:

Portada de la Hacienda Tilly, con el antiguo escudo custodiado por "Los moros".

Iglesia y Plaza de Nuestra Señora de la Estrella.

Publicado por Andrés Trevilla el jueves, julio 24, 2008 0 comentarios  

Historia de Valencina, de la web del Ayuntamiento

Valencina, antes llamada del Alcor, se encuentra situada en una meseta por donde el Guadalquivir discurría antaño.

El término Valencina aparece por primera vez tras el repartimiento de Sevilla en la mitad del siglo XIII por el rey Fernando III. Según el catedrático de Historia Medieval D. Julio González en su obra "El Repartimiento de Sevilla" publicado en 1951, las toponimias de origen romano se castellanizaron con terminaciones ina, ana, ena... Así Valens - toponimio de un núcleo de población en torno a una villa romana- pasó a denominársele Valencina, igual que Constans pasó a ser Constantina; Tursus, Tocina...

La segunda parte de su nombre, de la Concepción, fue añadida por acuerdo del Ayuntamiento, pues, según la tradición, este pueblo fue el primero que reconoció la declaración dogmática de la Inmaculada de la Concepción, que el Papa Pío IX promulgó en Roma el día 8 de Diciembre de 1854, pero se le comunicó reservadamente a la Infanta Doña María Luisa que residía en Sevilla, la cual se lo dijo a su confesor, el Padre Manolito, Franciscano, el cual, para festejar la distinción que suponía el que su pueblo conociera antes que ninguno la promulgación del dogma.

Por Resolución del Ministerio de la Gobernación, de 14 de Febrero de 1948, se autorizó el cambio de nombre por el de "Valencina de la Concepción".

La situación privilegiada de que goza este municipio ha marcado su historia: su elevación, que la hace controlar el espacio en muchos kilómetros hacia el Este y el Norte; su proximidad al río; su abundancia en recursos naturales (agrícolas, ganaderos, mineros y pesqueros); y la cercanía a una zona minera, la de Aznalcóllar, hicieron posible que hace unos 4500 años, en la Edad del Cobre, se dieran los primeros asentamientos humanos.

Aquí se asentó un poblamiento que constituye una de las ciudades más antiguas de occidente, de la que se han encontrado numerosos restos de cabañas, zanjas, silos, pozos de agua y una buena cantidad de dólmenes.

Existió en este lugar posteriormente una villa romana, que luego fue alquería o alcaria árabe. Durante la Edad Media, Valencina perteneció a la Familia de Los Ortices, creándose entonces el título de Marqués de Valencina. En sus manos estará la villa hasta la extinción de los Señoríos.

Con la repartición tras la Reconquista, la mayor parte del término de Valencina pasa a ser patrimonio de familias nobles sevillanas hasta entrado el siglo XX .

A principios del siglo XX, la mayor parte del término de Valencina se la repartían entre el Marqués de Casamendaro, propietarios de la Hacienda de Torrijos - tal vez la más importante unidad territorial y económica del término- y los Condes de Tilly, dueños entre otras de la Hacienda y Molino del mismo nombre - datable del siglo XVII, donde podemos encontrar formas mudéjares, barrocas y neoclásicas-, que constituye el propio corazón del pueblo.

Pero se producen una serie de acontecimientos que cambiarán esta situación: la nobleza terrateniente pasa a ser sustituida por un nuevo patrono de enorme influencia sobre la sociedad local, Emilio Torres Reina “El Bombita”, torero que ya retirado pasó a ser propietario de casi la mitad del término de Valencina.

Emilio Torres se convirtió en el más poderoso patrón de Valencina, con un dominio casi absoluto de la sociedad local. Su actuación, junto con la menor representación de la pequeña y mediana propiedad, dará lugar a que se desarrollo en este pueblo un movimiento jornalero mucho más fuerte que en el resto de los municipios de la comarca.

En las décadas de los 40 y de los 50 se produce el abandono y posterior venta a precio casi de saldo de las propiedades de Emilio Torres, lo que dará lugar por primera vez en la historia de Valencina, al surgimiento de un grupo relativamente numeroso de pequeños propietarios, así como de algunos medianos, anteriormente pequeños agricultores, arrendatarios o colonos. Así es como el latifundio desaparece de Valencina. Ahora, los mayores propietarios no sobrepasan las 250 hectáreas.

La mayoría de estos nuevos propietarios, procedentes del círculo de clientes y aliados de Emilio Torres, tenderán a mantener el sistema de relaciones socioeconómicas y de poder de la comunidad, pero el equilibrio de fuerzas existentes entre ellos impedirá que ninguno pueda convertirse en el nuevo vértice del sistema.

A partir de los años 60, con el surgimiento de un nuevo sector de individuos socioeconómicamente en ascenso, no vinculados a la agricultura (pequeños y medianos industriales, autónomos, comerciantes, …), se produce una progresiva sustitución del protagonismo de grupos de base agraria por estos nuevos grupos.

Por último, en los años se inicia un nuevo proceso que probablemente esté provocando nuevos cambios en la estructura socioeconómica de Valencina. Se trata de la expansión demográfica provocada por la absorción de población procedente de la metrópolis.

Fuente: Ayuntamiento de Valencina

Publicado por Andrés Trevilla el jueves, julio 24, 2008 0 comentarios